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Blog SAM · Entrada 04

De la pesa a la vista: aprender a contar carbohidratos

La vida es impredecible. Un día parece estar todo bien y al siguiente todo parece derrumbarse. El debut diabético llega sin avisar, y entre todo lo nuevo que hay que asimilar, hay una herramienta que marca una gran diferencia: aprender a contar carbohidratos. Esta vez, contado desde dos generaciones distintas: la de Cote como cuidadora de Amelia, y la de Vale como paciente hace veinte años.

1Cuando todo cambia

El debut llega sin avisar

Un día parece estar todo bien. Pero al siguiente... al siguiente todo parece derrumbarse. De un día para otro la vida cambia por completo. ¿Lo más duro? Que no solo debes asimilar un diagnóstico que te acompañará el resto de tu vida, ni hacerte la idea de que deberás pincharte más de cinco veces al día para hacer tus actividades de la manera más normal posible.

Sino que también, de repente, aparecen palabras nuevas, números que antes no significaban nada, controles, insulina, glucómetros, sensores... y una cantidad inmensa de información que parece imposible de asimilar. Es normal sentirse abrumado, tener miedo y pensar que nunca serás capaz de aprenderlo todo.

Pero con el tiempo vas a ir viendo que, poco a poco, cada concepto empieza a tener sentido. Cada duda resuelta es un paso más hacia la tranquilidad. Entre más domines la información y conozcas tu cuerpo, más llevadero será todo.

2La herramienta

Contar carbohidratos no es solo hacer cálculos

Es ganar libertad, confianza y autonomía. Es entender cómo responde tu cuerpo, tomar decisiones con más seguridad y disfrutar de la comida sin que el miedo sea quien mande.

Y por supuesto esto también incluye algo muy usual en el camino de la diabetes: ensayo y error. Así es, no te sientas mal si un día las cosas no salen como pensabas —a pesar de haber hecho todo correctamente—, es normal. La diabetes hace de las suyas más de lo que quisiéramos; de hecho, hay 42 factores externos que pueden afectar la glicemia. Pero eso, eso es para otro blog.

Nadie nace sabiendo. Todos los que hoy cuentan carbohidratos con naturalidad también pasaron por ese primer día lleno de incertidumbre.

Date tiempo, sé paciente contigo y recuerda que aprender no ocurre de un día para otro. Cada pequeño avance cuenta y te acerca a vivir la diabetes con más conocimiento y menos miedo.

3La historia de Cote

"Solo logré hacer una cosa: llorar"

En nuestro caso, con Amelita, recuerdo perfecto el día en que salimos de la clínica y llegamos a la casa. Fue un verdadero caos mental. De hecho, solo logré hacer una cosa: llorar.

No sabía si debía pesar los alimentos cocidos, crudos, con cáscara... No sabía cómo sumar unos con otros y, para ser honesta, ¡ni siquiera sabía cómo usar la pesa! Me ponía tan nerviosa que descontaba el plato unas cinco veces antes de poner la comida, solo para asegurarme de que todo estuviera bien calculado. Y ni pensar que se me pasara un granito de arroz... era simplemente imposible.

En medio de todo ese caos, llegó mi papá a verme y me dijo: "Cálmate, no puedes seguir viviendo así de estresada... te hará mal." Y tenía toda la razón. Mi vida ya había cambiado y no sacaba nada con enojarme con la pesa ni con la comida. El problema era hacerle entender eso a la señorita ansiedad.

Con el tiempo, y gracias al acompañamiento de la nutricionista de nuestro equipo médico, empecé a encontrar mi camino en este mundo del conteo. Al principio, me concentré solo en pesar los alimentos hasta llegar a los gramos que Amelia necesitaba en cada comida. Además, únicamente contaba los carbohidratos que comía todos los días: avena, arroz, maíz, papa y fruta.

Cuando por fin dominé ese listado bastante acotado (sí, pobrecita... Amelia no tenía mucha variedad en su alimentación), empecé a incorporar nuevos alimentos. Y así, paso a paso, me fui atreviendo cada vez más.

4Paso a paso

De pesar todo a dejar la pesa

Un par de meses después, la nutricionista me lanzó un desafío que, en ese momento, me pareció enorme: dejar la pesa. No fue fácil, costó bastante, pero lo logré. Y cuando por fin me sentí segura, dimos otro paso más: empezamos a salir a restaurantes, a cumpleaños y a distintas actividades... sin pesa, sin tuppers con comida. Con una cabeza llena de miedos, sí, pero avanzando y ganando confianza poco a poco.

Paso 01

Pesar hasta el gramo

Concentrarse solo en pesar los alimentos hasta llegar a los gramos necesarios, con un listado acotado de alimentos frecuentes.

Paso 02

Ampliar el listado

Una vez dominado ese primer grupo de alimentos, ir incorporando nuevos, uno a uno, atreviéndose cada vez más.

Paso 03

Dejar la pesa

El desafío que parece imposible al principio: calcular a ojo, sin pesar cada gramo. Cuesta, pero se logra.

Paso 04

Salir sin tuppers

Restaurantes, cumpleaños, actividades... sin pesa y sin comida de la casa. Con miedo, sí, pero con cada vez más confianza.

👉 Ver video experiencia: cómo pasamos de la pesa a la cuchara, y de la cuchara a la vista.

(Enlace disponible próximamente en nuestras redes)

📖 Ver guía de conteo de carbohidratos →

5La historia de Vale

Cuando ni las apps existían

Para Vale fue un poco más complicado. Hace 20 años no existían aplicaciones, IA ni nada que ayudara. Todo era manual, todo era con listas de alimentos y a pura regla de tres. Claro, eso sin duda forjó una habilidad que ahora agradece: tal vez el ojo quedó más entrenado así.

Pero hoy en día todo es una combinación de experiencia + aplicaciones. Ahora es muy fácil coger una app de registro —de las que usan las personas que cuentan calorías— para que te haga los cálculos. Y aún más fácil si vives con bomba: es solo poner los carbohidratos en la bomba. Si no, es convertir esos carbohidratos al ratio.

⚠️ No es lo mismo

Los gramos de carbohidratos no son lo mismo que el ratio. El ratio (o factor insulina:carbohidratos) es el número, personal y definido por tu equipo médico, que te dice cuánta insulina necesitas por cada ración de carbohidratos.

40 gde carbohidratos
40 Ude insulina (ejemplo)

No los confundas: contar carbohidratos es el primer paso, pero el número final de insulina siempre depende de tu ratio personal, no de la cantidad de gramos por sí sola.

6Un aliado, no un reemplazo

Y hoy también contamos con la tecnología

Y, para ser justas, hoy también contamos con algo que en ese tiempo no aprovechábamos tanto: la tecnología. Existen herramientas que ayudan muchísimo con el conteo y que pueden hacer este proceso mucho más sencillo.

Eso sí, siempre vamos a recomendar aprender a contar y estimar los carbohidratos por uno mismo, usando estas aplicaciones o tecnologías como un apoyo, no como un reemplazo. Aun así, pueden convertirse en un gran aliado en muchas situaciones.

Apps de registro Bombas de insulina Básculas digitales

7Nos vemos pronto

Cada avance cuenta

Si quieres saber qué tecnologías hemos probado, cuáles usamos y cuáles recomendamos, déjanos un comentario. ¡Feliz hablaremos de ese tema en un próximo blog!

V
C

Escrito por Vale y Cote — las dos detrás de SAM.

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